Una pregunta habitual es si una Inteligencia Artificial externa puede predecir el fútbol mejor que las casas de apuestas. La respuesta depende de cómo se mida “predecir mejor”.
Las casas ajustan cuotas considerando probabilidad, margen, flujo de apuestas y gestión de riesgo. Por ello, las cuotas no reflejan únicamente la probabilidad real del evento.
Una IA externa no tiene margen ni exposición comercial, y puede centrarse exclusivamente en maximizar el valor esperado, especializándose en ligas o mercados concretos.
El mercado del fútbol es generalmente eficiente, lo que hace difícil batirlo de forma constante. Sin embargo, pueden existir ineficiencias puntuales que una IA bien diseñada puede detectar.
La IA no “vence” a las casas de apuestas de forma directa. Su ventaja potencial está en explotar pequeñas desviaciones del mercado mediante disciplina, calibración y gestión del riesgo.